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Un salto cualitativo en las políticas y financiación europeas

31/05/2020

José Manuel Fresno

El pasado martes 26 de mayo, la Comisión propuso reforzar el presupuesto de la UE con un paquete de programas que incluyen tanto subvenciones a fondo perdido como préstamos. Si estas propuestas son finalmente apoyadas por el Consejo (téngase en cuenta que para varias de ellas es necesaria la unanimidad) nos encontramos ante un salto cuantitativo y cuantitativo con gran impacto en los próximos años. Estas medidas elevarían la capacidad financiera total del presupuesto de la Unión a 1,85 de euros (el presupuesto previsto previamente en 1,29 billones) para el período 2021-2027.

Las propuestas de la Comisión no solamente pretenden hacer frente a los daños económicos y sociales inmediatos provocados por la pandemia de la COVID-19, sino impulsar una recuperación sostenible, preservando y creando puestos de trabajo. Las prioridades clave son:

  • Una transición justa.
  • Pensar en la futura generación.
  • Un pacto verde.
  • La transición digital.
  • Soberanía en campos estratégicos.

En definitiva, salir de esta crisis no pensando en el modelo económico del pasado sino en la “nueva generación”. Más aún, se proponen una serie de medidas para que los fondos sean usados de modo ágil, con mecanismos flexibles y que su concentración sea más alta en aquellos países que más han sido golpeados por la pandemia. Esto significa una oportunidad para España que, en términos proporcionales, podría aumentar sustancialmente la cuota de fondos que recibe.

En esencia, la Comisión propone tres instrumentos financieros:

  • Un instrumento de emergencia “Next Generation” con fondos que se canalizarían a través de programas de la UE, para apoyar medidas inmediatas para recuperar la economía y fomentar un crecimiento sostenible y resiliente.  
  • El Marco Financiero Plurianual (entre ellos, los conocidos Fondos Estructurales), que sería reforzado para el período 2021-2027, y dirigido a impulsar las transiciones ecológica y digital y construir una economía más equitativa y resiliente.
  • Y la dotación ya aprobada por el Consejo Europeo el 23 de abril de 2020 por valor de 540 000 millones de euros.
instrumentos de los presupuestos de la UE

La propuesta de la Comisión se articula en torno a tres pilares:

  • El PILAR 1 persigue ayudar a los Estados miembros a recuperarse, reparar los daños y salir reforzados de la crisis. Destaca aquí la política de cohesión, el incremento de los fondos estructurales, el apoyo a la economía verde y a la digitalización y los apoyos a las inversiones pública o al Fondo Social Europeo incluidas prioridades de empleo de jóvenes (15% del FSE) y de atención a la infancia en situación de pobreza (5% del FSE).
pilar 1 presupuestos UE
  • El PILAR 2 persigue el relanzamiento de la economía y contribución a la reactivación de la inversión privada. Persigue la recuperación económica y la inversión en áreas clave como la digitalización, la innovación y las infraestructuras sostenibles y en definitiva en la trasición ecológica y digital.
Pilar 2 presupuestos
  • El PILAR 3 se centra en extraer las enseñanzas de la crisis y hacer frente a los retos estratégicos de Europa y lo hace a través de dotaciones extraordinarias a programas previos o nuevos como el Horizonte Europa, Programa EU4Health, los instrumentos de vecindad, de ayuda humanitaria, de educación como el Erasmus Plus y también los fondos de solidaridad y de adaptación a la globalización.
Pilar 3

Además, la Comisión propone consolidar otros programas:

  • Europa Digital.
  • Mecanismo «Conectar Europa».
  • Programa sobre el Mercado Único.
  • Erasmus Plus.
  • Europa Creativa.
  • PAC y Fondo Europeo Marítimo y de Pesca.
  • Fondo de Asilo y Migración y Fondo para la Gestión Integrada de Fronteras.
  • Fondo de Seguridad Interior.
  • Fondo Europeo de Defensa.
  • Ayuda de preadhesión.


La negociación y aprobación final de estas propuestas se harán en dos fases, la primera en junio y la segunda en otoño. Es muy probable que, en este proceso, las aspiraciones de la Comisión sean rebajadas por el Consejo pero, sin duda, muchas de ellas saldrán adelante. Esto nos invita a pensar que si en España actuamos de modo inteligente, podemos contar con más apoyos que nos permitan salir de la crisis con una economía renovada y una sociedad más cohesionada. Para ello, claro está, es necesario que nuestras administraciones, cuando piensen en cómo usar estos fondos, lo hagan mirando al horizonte y no al retrovisor, que actuemos de modo ágil y generando las alianzas necesarias para atraer esos fondos.

claves de los nuevos presupuestos

¿En qué medida podrán beneficiarse las políticas y los servicios sociales de esta financiación europea?

La consecución de los objetivos planteados en el Pilar Europeo de los Derechos Sociales sigue siendo una prioridad. Téngase en cuenta que, de los objetivos estratégicos del Fondos Social Europeo, 5 se centran en el ámbito social: OE 7. inclusión activa, OE 8. integración de nacionales de terceros países y de la población gitana, OE 9. acceso igualitario y a tiempo a servicios sostenibles y asequibles, OE 10. inclusión de las personas en riesgo de pobreza y exclusión, OE 11. Lucha contra la privación material y asistencia material básica.

Las nuevas propuestas de la Comisión insisten en la necesidad de una “transición justa” en la que nadie se quede atrás y en la necesidad de desarrollar “sociedades resilientes” con capacidad para responder a la crisis de distinto tipo que puedan aparecer. Las sociedades resilientes son las sociedades cohesionadas.

El Pilar 1 al que hemos hecho referencia previamente “Ayudar a los estados a recuperarse” insiste en la necesidad de mejorar las capacidades del sistema sanitario, pero lógicamente también las capacidades del sistema social; de hecho, en buena parte de Europa cerca de la mitad d las personas fallecidas, lo han sido en centros residenciales de personas mayores que dependen de los servicios sociales. Unos servicios sociales más resilientes requieren de mejores equipamientos, dotaciones e infraestructuras que pueden contar con el apoyo europeo. También requieren una transición digital.

La inclusión activa de las personas tiene que orientarse a aquellos ámbitos en los que se generarán las oportunidades de empleo en el futuro: la transición verde, la transición medioambiental y la digitalización y lo servicios y apoyos de proximidad entre otros.

El FSE sigue teniendo un requisito de dedicación de fondos a la inclusión social del 20% del presupuesto, además de requiere que el 15% del presupuesto se concentre en la población joven en aquellos países en los que hay altas tasas de desempleo. Se tendrá que dedicar al menos el 5% de los fondos a la población infantil en situación de pobreza.